Fractura del cuello del fémur: causas y tratamiento

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¿Sabías que las fracturas de cadera son muy comunes en personas mayores de 65 años? En efecto, después de una fractura del cuello del fémur, la mortalidad puede subir al 20% en ancianos en el primer año. Esto muestra cuán importante es entender las causas y tratamientos de estas fracturas.

Las caídas son el principal motivo de fracturas en la cadera. La osteoporosis, que debilita los huesos, hace que estas fracturas sean más comunes. Un simple giro de cadera puede causar una fractura si el hueso es muy débil.

El tratamiento usual para estas fracturas es la cirugía de reemplazo de cadera. Esto puede ser con placas y tornillos o con una prótesis metálica. El objetivo es estabilizar la fractura y permitir que el paciente se mueva pronto. La fisioterapia y ejercicios son clave para recuperarse bien.

En este artículo, veremos la anatomía del fémur y la cadera, los tipos de fracturas, factores de riesgo, diagnóstico y tratamientos. También aprenderás a prevenir estas lesiones y cuidar tu salud ósea a medida que envejeces.

¿Qué es una fractura del cuello del fémur?

Una fractura del cuello del fémur ocurre en la parte superior del hueso del muslo. Es justo debajo de la articulación de la cadera. Esta área es muy frágil debido a su estructura y la manera en que se abastece de sangre. Es una lesión grave que necesita atención médica urgente y a menudo requiere cirugía.

Anatomía del fémur y la cadera

El fémur es el hueso más largo y fuerte del cuerpo. Se une a la pelvis en su parte superior. En esta zona, se divide en tres partes: la cabeza femoral, el cuello femoral y el trocánter mayor.

La cabeza femoral se articula con el acetábulo del hueso pélvico. Juntos, forman la articulación de la cadera. Esta articulación permite movimientos amplios en varios planos.

Tipos de fracturas de cadera

Las fracturas en la parte superior del fémur se clasifican por su ubicación. Las que afectan al cuello femoral y la cabeza femoral son intracapsulares. Las que ocurren abajo, cerca de los trocánteres, son extracapsulares.

Las fracturas intracapsulares son más peligrosas porque la zona es menos vascularizada. Esto puede causar necrosis avascular de la cabeza femoral.

Tipo de fractura Localización Riesgo de complicaciones
Intracapsular Cuello y cabeza femoral Alto (necrosis avascular)
Extracapsular Trocánteres Menor

Las fracturas del cuello femoral también se clasifican por el grado de desplazamiento. Las no desplazadas mantienen los fragmentos alineados. Las desplazadas, por otro lado, separan los fragmentos de su posición normal. El grado de desplazamiento afecta el pronóstico y el tratamiento.

Causas y factores de riesgo de la fractura del cuello femoral

La fractura del cuello del fémur es grave y afecta a personas mayores. Factores como la osteoporosis, caídas y traumatismos aumentan el riesgo. También influyen el estilo de vida y la salud general.

Osteoporosis y debilitamiento óseo

La osteoporosis reduce la densidad y calidad de los huesos, haciéndolos frágiles. Es más común en mujeres después de la menopausia por la disminución de estrógeno. La falta de calcio y vitamina D desde joven también aumenta el riesgo.

Caídas y traumatismos en personas mayores

Las caídas son la principal causa de fracturas de cadera en mayores. El envejecimiento reduce la fuerza muscular y la coordinación, aumentando el riesgo de caídas. Los reflejos más lentos y la menor capacidad de protección también contribuyen al riesgo.

Los traumatismos directos, como golpes, pueden causar fracturas en huesos débiles por osteoporosis.

Grupo de edad Porcentaje de fracturas de cadera
Menores de 75 años 17,3%
76-85 años 41,4%
Mayores de 85 años 41,3%

Otros factores que aumentan el riesgo de fractura

Además de osteoporosis y caídas, otros factores aumentan el riesgo de fractura:

  • Medicamentos como glucocorticoides, heparina o warfarina debilitan los huesos.
  • Estilo de vida sedentario reduce la masa ósea y muscular.
  • Deficiencia de vitamina D afecta la absorción de calcio y la salud ósea.
  • Menopausia precoz o extirpación de ovarios disminuye los niveles de estrógeno.
  • Enfermedades como el mieloma múltiple dañan la estructura ósea.
  • Tabaquismo y alcoholismo perjudican la salud ósea.

La combinación de huesos débiles y traumatismos por caídas es el principal riesgo de fractura del cuello femoral en mayores. Una dieta rica en calcio y vitamina D, ejercicio regular y prevención de caídas pueden reducir el riesgo.

Síntomas de una fractura del cuello del fémur

Los síntomas de una fractura en el cuello del fémur varían según la gravedad. Pero usualmente incluyen dolor intenso en la cadera y la imposibilidad de caminar. Después de una caída o un golpe en la cadera, el dolor es repentino y fuerte en el muslo y la ingle.

Si la fractura es completa, se puede ver una deformidad en la pierna. La pierna puede rotar hacia fuera o hacia dentro. Además, es difícil levantar la pierna desde la posición acostada.

Algunos signos más de una fractura en el cuello femoral son:

  • Hinchazón y hematomas en la cadera
  • Sensibilidad y dolor al mover la pierna
  • Espasmos y rigidez en la cadera y muslo
  • Imposibilidad de soportar peso en la pierna
  • Marcha alterada o cojera
Síntoma Descripción
Dolor en la cadera Intenso dolor en la cadera y ingle después de una caída
Incapacidad para caminar Dificultad o imposibilidad para apoyar peso en la pierna
Acortamiento y rotación de la pierna La pierna puede ser más corta y rotada que la sana
Hinchazón y hematomas Inflamación y coloración morada en la cadera
Espasmos y rigidez muscular Contracciones involuntarias en los músculos de la cadera

Es vital buscar atención médica rápidamente si piensas que tienes una fractura en el cuello del fémur. Un retraso en el tratamiento puede causar complicaciones graves, especialmente en personas mayores. Un examen físico y estudios de imagen, como radiografías, ayudarán a confirmar la fractura y determinar el tratamiento.

Diagnóstico de la fractura del cuello femoral

El diagnóstico de una fractura del cuello femoral empieza con un examen clínico detallado. El médico busca entender los síntomas del paciente y si ha habido una caída reciente. También evalúa el dolor, la movilidad de la pierna y si hay deformidades en la cadera.

Las radiografías de cadera son clave para confirmar la fractura y saber dónde está. Estas imágenes muestran claramente cualquier rotura o desplazamiento en el cuello femoral. En la mayoría de los casos, solo se necesitan radiografías anteroposteriores y laterales para diagnosticar.

Exploración física y radiografías

El médico mira cómo está la pierna afectada, buscando una rotación externa anormal. También busca hematomas, inflamación o deformidades en la cadera. El paciente siente mucho dolor al mover la pierna o al presionar la cadera.

Las radiografías de cadera son el primer paso para diagnosticar una fractura del cuello femoral. Estas imágenes muestran dónde está la fractura, cuánto se ha desplazado y si hay complicaciones como necrosis avascular. Las radiografías anteroposteriores y laterales son las más usadas.

Otras pruebas de imagen complementarias

Si las radiografías no son claras, pueden ser necesarias pruebas adicionales. La tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (RM) son opciones. Estas pruebas pueden mostrar fracturas sutiles o no desplazadas.

La TC ofrece imágenes detalladas en varios planos, ayudando a ver fracturas pequeñas o no desplazadas. También ayuda a evaluar la extensión de la fractura y si hay fragmentos adicionales.

La resonancia magnética es buena para ver lesiones en tejidos blandos y edema óseo. También puede mostrar complicaciones tempranas, como necrosis avascular de la cabeza femoral. Esto puede influir en el tratamiento.

En la mayoría de los casos, las radiografías de cadera son suficientes para diagnosticar una fractura del cuello femoral. Pero si hay dudas o hallazgos atípicos, la TC y la RM pueden ofrecer más información para el tratamiento adecuado.

Método diagnóstico Ventajas Indicaciones
Radiografía de cadera Confirma la fractura y su localización Primera línea de diagnóstico
Tomografía computarizada Detecta fracturas sutiles o no desplazadas Radiografías no concluyentes
Resonancia magnética Evalúa lesiones en tejidos blandos y edema óseo Sospecha de complicaciones tempranas

Tratamiento quirúrgico de la fractura del cuello del fémur

Tratamiento Quirúrgico De La Fractura Del Cuello Del Fémur

El tratamiento quirúrgico es clave para una buena recuperación de las fracturas del cuello femoral. Antes, estas fracturas tenían un pronóstico muy malo. Pero gracias a los avances en cirugía y materiales, los resultados han mejorado mucho.

Es mejor operar en las primeras 48 horas después de la fractura. Esto ayuda a evitar complicaciones y mejora la recuperación. Operar pronto también reduce el riesgo de muerte y estancias largas en el hospital.

Fijación interna con tornillos y placas

Para las fracturas del cuello femoral, se usa la fijación interna con tornillos y placas. Se eligen tornillos canulados, placas o clavos intramedulares según la fractura. La inmovilización con clavos o tornillos es ideal para que la fractura se cure bien.

Un estudio comparó el Clavo Intramedular Retrógrado (CIMR) con las Placas Bloqueadas en 221 personas. Aunque el CIMR mostró mejores resultados a corto plazo, no hubo diferencias a largo plazo. Sin embargo, el CIMR podría aumentar el riesgo de deformidad en varo/valgo.

Reemplazo parcial o total de cadera (artroplastia)

Si la fractura es grave o hay riesgo de necrosis, puede ser necesario reemplazar la cadera. La hemiartroplastia reemplaza solo la cabeza femoral con una prótesis. La artroplastia total de cadera reemplaza la cabeza y el acetábulo.

En Cuba, entre 2001 y 2007, se operó a 660 pacientes. El 91% recibió cirugía, siendo el 83,2% de urgencia. Las técnicas más usadas fueron el clavo-placa AO, el reemplazo protésico parcial y los tornillos esponjosos.

Técnica quirúrgica Indicaciones
Fijación interna con tornillos y placas Fracturas no desplazadas o mínimamente desplazadas
Hemiartroplastia Fracturas desplazadas en pacientes mayores o con baja demanda funcional
Artroplastia total de cadera Fracturas desplazadas en pacientes activos o con enfermedad articular preexistente

La elección de la técnica quirúrgica depende de varios factores. Esto incluye el tipo de fractura, la edad del paciente, su nivel de actividad y la calidad ósea. Un equipo multidisciplinario es clave para el manejo postoperatorio de los pacientes geriátricos y asegurar una recuperación óptima.

Recuperación y rehabilitación tras la cirugía

Después de la cirugía para reparar una fractura del cuello del fémur, es clave la recuperación y la rehabilitación. Esto ayuda a recuperar la movilidad y función. La recuperación suele durar de 4 a 6 meses, pero puede ser más larga, hasta 12 meses.

La fisioterapia y los ejercicios son fundamentales en este proceso. Ayudan a mejorar la movilidad, la fuerza muscular y la capacidad para hacer actividades diarias.

Fisioterapia y ejercicios de fortalecimiento

Los pacientes pueden empezar a caminar con ayuda de fisioterapeutas en el primer o segundo día. Se usan andadores o muletas para apoyar la recuperación. La fisioterapia busca mejorar la movilidad, la fuerza muscular y la capacidad para realizar actividades cotidianas.

Los ejercicios prescritos son clave para fortalecer la pierna y recuperar la función. La fisioterapia post fractura de fémur puede incluir:

  • Terapia manual para mejorar la movilidad articular
  • Ejercicios de fortalecimiento muscular progresivos
  • Entrenamiento de la marcha y el equilibrio
  • Uso de dispositivos de asistencia según sea necesario
  • Educación sobre la protección de la cadera durante las actividades diarias

Prevención de complicaciones postoperatorias

Es crucial prevenir complicaciones postoperatorias, especialmente en pacientes mayores con enfermedades preexistentes. Complicaciones comunes incluyen trombosis venosa profunda, embolia pulmonar, úlceras por presión, neumonía e infecciones urinarias. Para prevenir estos riesgos, se recomiendan las siguientes medidas:

  • Movilización temprana y deambulación frecuente
  • Uso de medias de compresión o dispositivos de compresión intermitente
  • Cambios posturales regulares para prevenir úlceras por presión
  • Ejercicios respiratorios y fisioterapia pulmonar
  • Hidratación adecuada y manejo del dolor para promover la movilidad
Complicación Medidas preventivas
Trombosis venosa profunda Movilización temprana, medias de compresión
Úlceras por presión Cambios posturales regulares, superficies de alivio de presión
Neumonía Ejercicios respiratorios, fisioterapia pulmonar
Infecciones urinarias Hidratación adecuada, higiene regular

Con un programa de rehabilitación integral y medidas preventivas, los pacientes pueden mejorar su recuperación postoperatoria. Así, se reduce el riesgo de complicaciones tras una fractura del cuello del fémur.

Prevención de fracturas del cuello femoral en personas mayores

Para prevenir las fracturas de cadera, es clave mantener la salud ósea. Esto se logra con una dieta rica en calcio y vitamina D. También es importante usar suplementos de calcio y vitamina D bajo supervisión médica.

Realizar ejercicios de resistencia y carga de peso ayuda a fortalecer los huesos. Esto estimula la formación de hueso nuevo y mantiene la densidad ósea.

La prevención de caídas también implica mantenerse activo. Esto mejora el equilibrio, la coordinación y la capacidad de reacción. Es vital cuidar la salud visual para evitar obstáculos.

Evitar el consumo excesivo de alcohol y tabaco también ayuda a prevenir caídas y fracturas.

Adaptar el entorno doméstico es una medida efectiva. Eliminar alfombras sueltas y objetos que puedan causar tropiezos es clave. Instalar barras de sujeción en el baño y mejorar la iluminación también es importante.

Usar mobiliario apropiado y estable aumenta la seguridad en el hogar. En casos necesarios, usar ayudas como bastones o andadores puede ofrecer apoyo adicional. Esto reduce el riesgo de caídas y fracturas en personas mayores.

FAQ

¿Qué es una fractura del cuello del fémur?

Es una lesión ósea en la parte del fémur que une la cabeza con el trocánter mayor. Es común en personas mayores, especialmente mujeres con osteoporosis.

¿Cuáles son las causas más frecuentes de una fractura del cuello femoral?

Estas fracturas suelen ser por caídas y huesos débiles por osteoporosis. Los ancianos son más propensos.

¿Qué otros factores aumentan el riesgo de sufrir una fractura de cadera?

El riesgo incluye la edad avanzada, osteoporosis, y el uso de ciertos medicamentos. También el sedentarismo, deficiencia de vitamina D, y enfermedades como el mieloma múltiple. El tabaquismo y el alcoholismo también juegan un papel.

¿Cuáles son los síntomas de una fractura del cuello del fémur?

El paciente siente dolor intenso en la cadera y el muslo. También tiene incapacidad para mover la pierna. Si es completa, la pierna afectada es más corta y puede rotar.

¿Cómo se diagnostica una fractura del cuello femoral?

El diagnóstico se basa en los síntomas y la historia de caídas. La radiografía de cadera confirma la fractura. En algunos casos, se usan tomografías computarizadas o resonancia magnética.

¿Cuál es el tratamiento para una fractura del cuello del fémur?

El tratamiento es quirúrgico, idealmente en las primeras 48 horas. Se puede usar fijación con tornillos, placas o pines. En casos graves, se reemplaza la cabeza femoral o toda la articulación con una prótesis metálica.

¿Cómo es la recuperación tras la cirugía de una fractura del cuello del fémur?

La rehabilitación postoperatoria es clave. Se anima al paciente a caminar pronto con muletas. La fisioterapia ayuda a mantener la movilidad. Las complicaciones incluyen trombosis, embolia, úlceras, neumonía e infecciones urinarias.

¿Cómo se pueden prevenir las fracturas del cuello femoral en personas mayores?

Mantenerse activo y fuerte es fundamental. También es importante una dieta rica en calcio y vitamina D. Evitar el tabaco y el alcohol ayuda. Adaptar el hogar con barras de apoyo reduce el riesgo de caídas.
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